Creando calentamiento: los ajustes triplican las lecturas del termómetro

El 29 de julio pasado se presentó un nuevo trabajo que, tras 5 años de investigación, resume los conocimientos obtenidos por Anthony Watts y los muchos voluntarios y colaboradores del proyecto SurfaceStations, que se inició en 2007. El anuncio con los documentos y presentaciones lo puedes encontrar aquí.

El estudio, titulado “Análisis ponderado, por área y distancia, del impacto del asentamiento de las estaciones sobre la temperatura del USHCN y sus tendencias”, se presentará a publicación peer reviewed (revisada por pares) en una revista científica por determinar. Los autores son Anthony Watts de California, Evan Jones de New York, Stephen McIntyre de Toronto (Canadá) y el Dr. John R. Christy del Departamento de Ciencias de la Atmósfera, Universidad de Alabama en Huntsville.

En el año 2011, Fall et al. publicaron resultados del Proyecto “Estaciones de superficie – Surface Stations” derivados del análisis de la red USHCN usando un sistema de clasificación de asentamientos desarrollado en 1999 por Michel Leroy para MeteoFrance. Este sistema es el mismo que usa la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration – Administración Nacional de la Atmósfera y los Océanos) para el desarrollo de la red norteamericana de referencia climática (USCNR – United States Climate Reference Network) en 2002.

El año 2010, Leroy introdujo un nuevo sistema de clasificación ponderado por área y distancia, mejorando el anterior. Si bien el sistema de Leroy (1999) es útil para la evaluación de estaciones de nueva implantación, no tiene en cuenta el área superficial de sumideros o fuentes de calor que pudiesen rodear las estaciones meteorológicas a lo largo del tiempo. Leroy (2010) añade el área superficial de sumideros o fuentes de calor visibles desde la base del termómetro, mejorando la capacidad de evaluación de los lugares de medición. Esto es especialmente útil cuando se aplica a las estaciones meteorológicas ya existentes y es mejor que el sistema de clasificación ponderado únicamente en distancia, como publicó Leroy en 1999.

El nuevo sistema de clasificación de estaciones (Leroy, 2010) ha sido aprobado y respaldado por la Organización Meteorológica Mundial. Añade a las mediciones de distancia la superficie total de sumideros y fuentes de calor, como parámetro adicional para juzgar la calidad del lugar en el que se asienta la estación.

El uso de Leroy (2010) ocasiona una mejora espectacular y estadísticamente significativa de las evaluaciones de calidad de las estaciones, ya que sólo la distancia no cuantifica la cantidad de calor emitida por una fuente o absorbida por un sumidero situados dentro del alcance visual del termómetro.

El análisis de este trabajo demuestra la importancia que tiene la calidad del asentamiento de las estaciones. Las que tienen mejor asentamiento muestran consistentemente una tendencia significativamente más fría que las que tienen peor asentamiento, sin importar la clase de estación usada para la línea de base e, incluso, sin usar ningún tipo de línea de base.

Adicionalmente, la lectura del trabajo muestra el proceso de ajuste del USCHNv2 de la NOAA falla miserablemente. Parecería lógico, con estos datos, reducir la tendencia de las estaciones peor asentadas para hacerlas coincidir con las mejor asentadas, pero en realidad la NOAA ajusta hacia arriba las mejor asentadas para hacerlas coincidir con las de peor localización.

También se demuestra que los sitios urbanos se calientan más rápidamente que los menos urbanos, que a su vez son más fríos que los completamente rurales.

El procedimiento de ajuste de la NOAA también fracasa cuando se enfrenta a estos problemas. La tendencia de las estaciones peor situadas se ajusta intensamente hacia arriba (no hacia abajo) y la de las mejor situadas se ajustan de nuevo hacia arriba para hacerlas coincidir con las peores, que ya se ajustaron antes. ¡De locos…!

La estaciones rurales mejor situadas acaban con un incremento de temperatura tres veces superior al original después de aplicarles los ajustes de la NOAA.

También hay problemas de diferencias en el equipo de medición. Los sensores MMTS modernos muestran una tendencia a calentarse significativamente menor que las estaciones CRS tradicionales. Pero incluso las temperaturas medidas con estos sensores se ajustan intensamente al alza para hacerlas coincidir con las de los termómetros tradicionales menos precisos.

Estos factores, combinados con los problemas de asentamiento, han doblado falsamente la tendencia media de temperatura de los Estados Unidos en el período 1979 – 2008, que es el que cubre el trabajo.

Y ahora que vengan a decirnos que nos vamos a asar y que el 2012 es el año más caliente de la historia, como nos cuentan dos de cada tres hombres del tiempo en cuanto hay una ola de calor. El clima es variable pero no hay calentamiento global antropogénico catastrófico. Es una invención para mantener a la gente asustada, seguir mamando del erario público y acogotar al ciudadano porque así es más fácil manipularle.

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Acerca de El Blog de Figaro

Apasionado y no sólo por la fotografía, la música, la tecnología, los ordenadores y la verdad científica sobre lo que sucede (o no) con el clima de nuestro planeta.
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